Ya casi el final - Presión, pantallas y agotamiento: el precio de la infocracia digital
- 18 may 2025
- 4 Min. de lectura

Despertar con el celular en la mano, notificaciones brillando como luces de emergencia en la penumbra de la mañana. Empezar el día ya con la mente saturada, revisando correos, likes, noticias que parecen urgentes y que, en cuestión de horas, desaparecerán bajo nuevas olas de contenido. Esta escena, repetida casi como un ritual diario, parece insignificante, pero guarda en sí el eco de un fenómeno mucho más profundo y complejo: la infocracia y la sociedad del cansancio, dos conceptos desarrollados por Byung-Chul Han que han resonado con fuerza en mi vida cotidiana.
Byung-Chul Han, con esa precisión quirúrgica que caracteriza su pensamiento, define la infocracia como un régimen donde el exceso de información no ilumina, sino que ofusca. Ya no se trata de censura o de falta de datos, sino de una sobreabundancia que paraliza el pensamiento crítico. Abrir Twitter, TikTok o cualquier red social es enfrentarse a un torrente incesante de contenido, donde todo grita por atención, donde cada opinión parece tener el mismo peso, pero muy poca profundidad. Pensé entonces en esa vez que, buscando entender una noticia política, terminé consumiendo tres hilos de X, dos videos de opinión en YouTube y una infografía en Instagram… para acabar más confundida que al inicio. Ese es el ruido. Una avalancha de datos que impide discernir qué es realmente relevante.
En esta lógica, la democracia se transforma. Ya no es un espacio de deliberación pausada, sino una carrera por ver quién logra más visibilidad. El discurso político se vuelve una estrategia de marketing, un algoritmo que premia el escándalo y la viralidad. La verdad se convierte en un dato entre otros, manipulable, maleable. Es aquí donde la infocracia se conecta con otro de los grandes males que diagnostica Han: el cansancio.
En La sociedad del cansancio, Han plantea que hemos pasado de una sociedad disciplinaria, donde el poder venía desde afuera (el jefe, la ley, el castigo), a una sociedad del rendimiento, donde el poder se internaliza. Somos nuestros propios jefes, nos autoexigimos, nos autoexplotamos. El discurso de la superación personal, de ser la mejor versión de uno mismo, se convierte en una trampa brillante. El imperativo ya no es obedecer, sino optimizarse: hacer más, rendir más, producir más. Incluso el descanso tiene que ser productivo: si meditas, que sea para aumentar la concentración; si duermes, que sea para rendir mejor al día siguiente.
Me sentí retratada. ¿Cuántas veces he caído en esa lógica sin darme cuenta? Esa sensación de culpa por descansar, por no estar “aprovechando el tiempo”. Ese impulso de llenar cada minuto con algo que "sume", como si mi valor dependiera exclusivamente de mi productividad. Las redes sociales no ayudan: están llenas de mensajes motivacionales, frases inspiradoras sobre levantarse a las 5 a. m., hacer ejercicio, leer tres libros al mes, tener una rutina de skincare impecable, aprender idiomas, montar un emprendimiento… todo al mismo tiempo. Y si no puedes con eso, algo estás haciendo mal. Así se instala el cansancio, no el físico, sino ese que se mete en el alma y no se va con una siesta.
Han lo explica con claridad: este modelo de autoexplotación genera enfermedades del alma. Ansiedad, burnout, depresión, déficit de atención. Ya no es el cuerpo el que enferma por exceso de trabajo físico, sino la mente que colapsa por presión interna constante. Somos Prometeos encadenados, no por los dioses, sino por nuestras propias expectativas. La jaula no es externa, la llevamos dentro.
La conexión con nuestras clases es evidente. En Teorías de la Comunicación 3 hemos hablado de cómo la cultura digital ha transformado no solo los medios, sino también nuestras subjetividades. La narrativa transmedia, la convergencia mediática, la economía de la atención… todas estas categorías se enredan con lo que plantea Han. La información ya no circula linealmente, se fragmenta, se dispersa, nos abruma. La participación ya no siempre empodera, a veces agota. Y la hiperconexión, lejos de unirnos, muchas veces nos sumerge en una soledad ruidosa, donde el silencio y la desconexión se vuelven actos de resistencia.
En ese sentido, me parece fundamental recuperar algo que Han menciona de forma poética pero contundente: la importancia de volver a la experiencia. Frente a la eficiencia, la contemplación; frente al rendimiento, el juego; frente al dato, la reflexión. Detenernos. No para ser improductivos, sino para recordar que somos más que resultados.
Un ejemplo simple: el otro día, decidí dejar el celular en casa y salir a caminar sin destino fijo. Al inicio sentí ansiedad. ¿Y si me escribían? ¿Y si me perdía algo importante? Pero a los pocos minutos, algo cambió. Empecé a observar con más detalle, a sentir el viento, a notar los sonidos. Volví a mirar. Y eso, en una época donde todo nos obliga a mirar hacia dentro de una pantalla, fue un acto de libertad.
Termino esta bitácora con una idea que me ha acompañado desde que leí estos textos: quizás el gran desafío de nuestro tiempo no es hacer más, sino aprender a no hacer. No correr, no responder, no producir. A veces, resistir también es parar.
Referencias
Byung-Chul, H. (2010). La sociedad del cansancio. Herder Editorial.
Byung-Chul, H. (2022). Infocracia: La digitalización y la crisis de la democracia. Taurus.
Infobae. (2022, 7 junio). Byung-Chul Han: “Hoy no hay una sociedad de la represión sino del rendimiento”. https://www.infobae.com/leamos/2022/06/07/byung-chul-han-hoy-no-hay-una-sociedad-de-la-represion-sino-del-rendimiento/
Bibliografía
Herder Editorial. (s. f.). La sociedad del cansancio – Byung-Chul Han. https://www.herdereditorial.com/es/colecciones-pensamiento/la-sociedad-del-cansancio
Taurus. (s. f.). Infocracia – Byung-Chul Han. https://www.penguinlibros.com/es/filosofia/288670-libro-infocracia-9788430624950
YouTube. (2020, 11 octubre). La sociedad del cansancio - Byung-Chul Han [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=zPNbDDxysk0
YouTube. (2021, 9 diciembre). Byung-Chul Han: Infocracia y sociedad del cansancio [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Y5tee3P4gtM



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